domingo, 3 de julio de 2011

A MI SANTA...

Ya sabes, al final lo hice.

Casi que una cosa me llevó a la otra.

El otro día, con motivo de tu cumpleaños, te entregué una lista de mis cualidades más desesperantes, para alegrarte el rato, y actualmente hay que añadir otra más.

Te las pongo aquí y ahora, para refrescarte la memoria, y que lo vean las hormigas y cigarras que pasan por aquí (alguna si que pasa...), pero esto va de mal en peor. No sé cómo me soportas, porque…

1.- Las prisas me colapsan. Cuanto más rápido hay que ir, más parsimonioso me vuelvo, sin intención aparente.
2.- Esa inauguración que tuve al intentar coger el metro madrileño, recién llegadito de mi pueblo grande, y que al ver al personal saliendo de la boca de metro, decidí huir, creyendo que el único motivo de que la gente saliese corriendo de esa forma era el pavoroso incendio que se había declarado en su interior.
3.- Pienso sinceramente que las canciones de Leonard Cohen son demasiado rápidas para disfrutarlas con intensidad.
4.- Me quedo mirando fijamente el contorno de una nube hasta que le encuentro una forma comparable a otro objeto (a veces lo hago hasta conduciendo!!!). Pareidolia se llama??
5.- Aquella primera vez que fui a tu casa y que al ver un radiador, pregunté: "¿y este mueble tan raro, qué utilidad se le da?"
6.- Si quiero contarte cualquier historia actual y reciente, siempre me remonto a los Presocráticos.
7.- Cuando veo el programa del barbas del Leroy Merlin haciendo bricolaje, pienso que tiene igual o mayor mérito y habilidad que Juan Tamariz o David Copperfield haciendo la magia más moderna e impactante.

Y ahora, a pesar de mi diminuta cultura bloguera, y aparte de otros muchos defectos que no he puesto…

8.- HE ABIERTO UN BLOG!!!

Estamos perdidos.

7 comentarios:

Teresa, la de la ventana dijo...

Hay cosas mucho peores, señora Santa... Con el blog, por de pronto, se mantendrá entretenido, así que no le dará excesivamente la lata...

Paco Principiante dijo...

No sabes lo que dices Teresa, mi chica me quiere pegadito, pegadito a ella, aunque le de la lata (que creo que no es el caso)...

Paco Principiante dijo...

Aqui la Santa: Yo solo digo, a expensas de parecer una loba, que este método anticonceptivo no lo venden en las farmacias.....Y que lo que no he conseguido yo, con todos mis ya se ve perdidos encantos, lo ha conseguido la cigarra esa, que cuando la pille le voy a tirar de las antenas y le voy a exigir que devuelva a mi marido todas y cada una de las horas de sueño que le roba cada noche....

Paco Principiante dijo...

A la cigarra no, a la hormiga. Esa es la culpable.
Por cierto, la próxima vez que dejes un comentario, te sales de la cuenta. Más que nada, porque parece casi un soliloquio, o que tengo trastorno bipolar, personalidad múltiple, o que escucho voces, o leo escritos, que para el caso es lo mismo.
Un beso gorda.

Anónimo dijo...

Siempre te remontas a los orígenes.

Cuando joven te preguntaba cosas, pobre de mi, me tragaba todo de pe a pa, me acuerdo dudas de matematicas, mis amigos venían a mi casa para estudiar, pasaba la tarde y sólo habíamos resuelto un problema en toda la tarde, eso sí sabíamos él origen de las matematicas, de donde salían todas las incógnitas, él sentido de la vida, etc...

Ahora con él paso del tiempo y la experiencia me cuido antes de preguntarte algo o filosofear sobre algo contigo, de tener libre un par de horas mínimo por delante.

Ke don hijo sí hubieras sido presocratico, hubieran faltado papiros para plasmar tanta parsimonia verbal.
Eso sí en tú defensa decir ke Kuando tienes sueño, eres monosilabo, por eso suelo hablar contigo a altas horas de la noche jejeje es mi truco.

Islanegra

Paco Principiante dijo...

IslaNegra, mucho rajar, mucho rajar, pero al final el alias que usas te lo enseñé yo, un día, comentando Chile, sus desgracias y sus aciertos.
Así que me llamas tarde para que no me enrolle: hermano, lo llevas claro. Tengo un contrataque.

Me alegra que te pases por aquí. Hablamos. Besos.

Paco Principiante dijo...

Por cierto IslaNegra, el dilema de los presocráticos no es lo que escribieron, sino lo que no nos ha llegado...