lunes, 4 de julio de 2011

JULIO Y SU DESBARAJUSTE

Ya se ha plantado aquí Julio con un mayor desbarajuste.

Cuando era niño, mis hermanos y yo en estas fechas ya llevábamos al menos una divertida y agradable semana de playa. Dos semanas en la mayoría de los años.

Hasta que entendí el calendario, el año se componía de Colegio y Vacaciones, y ambas etapas tenían en mi cabeza la misma duración. Luego me enseñaron que la proporción, redondeando y a la ligera, era de 3 contra 9, en detrimento de las Vacaciones.

Ahora, agravado con que yo no tengo ninguna familia aquí, mis hijos solo disfrutan de verdaderas Vacaciones 1 de cada 11. El resto de los días se reparten entre mañanas de TV en casa de mi suegra –en realidad con la señora que cuida a mi suegra, ella está ya bastante mayor- y tardes con mi cuñado, para esos últimos días de Junio que ya han pasado. Juegos con sus primos en casa de mi cuñada, esta primera semana de Julio que empezamos. Y a partir de entonces un campamento urbano por las mañanas, que no es más que un “aparca niños” en el mismo colegio al que van el resto del curso, hasta llegar a la ansiada playa en Agosto.

Para los primeros días de Septiembre, aun no tengo ningún plan pensado.

Si mis padres me hubiesen mandado en Vacaciones otra vez al colegio al que iba, posiblemente estaría más trastornado de lo que ya estoy. Pero yo no tengo otra opción.

Tengo la sensación de que algo hemos hecho mal; no solo mi mujer y yo, también la sociedad, en general. Aunque sin quitarnos culpa ninguna (en última instancia, ella y yo somos los responsables). Se nos ha pasado algo. Nos han metido un gol por la escuadra.

Cuando comparo mis vacaciones y la de mis hijos, me da una pena tremenda.

Qué suerte tuvimos.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno Paco Principiante, es más ya en el mes de Junio, en San Juan, el día en que la luz le gana la batalla a la oscuridad, las vacaciones daban su comienzo. Solsticio de verano, en el Norte, día para quemar malos augurios, en la plaza central, hoguera ardiendo.

Paco Principiante dijo...

Me traes recuerdos de un Verano regresando a la casa que alquilábamos después de ver arder esa hoguera en una de las plazas del pueblo. Me encantaba, y me encanta, ver el baile de las llamas.

Por cierto, esto si que es una sorpresa. Yo pensaba que por aquí vendrían poquitas personas, y me asombro viendo llegar a mi primer "anónimo".
Un saludo.

Anónimo dijo...

Anónimo¡¡¡¡ no hay nada en este mundo.
Anónimo nos dicen que es el Cantar, El Lazarrillo, y algún que otro libro que a Alonso Quijano le quemaron. Hoguera, baile de llamas, como tú lo nombras. Rimero de maderas ardiendo.
Pensamientos inconclusos, otros tiempos ya acabados.

Paco Principiante dijo...

Un día, "anónimos ambos", publicaré algo sobre Heráclito y sus seguidores, entre los que me incluyo.
Los aforismos y el fuego se parecen tanto...

José Luis Ríos dijo...

Estoy de acuerdo contigo en que algo se ha hecho mal, y se sigue haciendo, desde hace mucho tiempo, por una parte grande de la sociedad. Nada es aparentemente fácil.
Mis hijos ya han pasado la edad escolar, y con el habitual esfuerzo dialéctico vamos consiguiendo que, después de un entrenamiento de años, sus vacaciones sean eso, vacaciones, o sea, una mezcla bien proporcionada de tumbarse a la bartola, leer, escuchar música, ver televisión, ver películas, hablar, ayudar en las tareas o el bricolage anual de la casa, salir con los amigos, mirar el escaparate de Internet, mirar el curso que viene sin prisas, ir algunas veces a la piscina, alguna vez a la capital (Zaragoza, Lérida...), sin olvidar sus aficiones musicales y actividades parecidas, y otras que me dejo. A pesar de todo, mis veranos y vacaciones eran mucho mejores que los de ellos, como también crees tú.

Saludos

Paco Principiante dijo...

José Luis,

qué alegría verte por aquí. Cuánta gente interesante por Binefar...

Sobre el tema en cuestión, ya ves, hoy por ejemplo, mi hija de tres años me decía que ya estaba harta de ir a la guardería, se quería quedar en casa (sola!!). En realidad, ya necesita una vacaciones.
Te puedo asegurar que es una de las cosas que más me duelen y me preocupan: que no tengan unas vacaciones como las que yo tuve.

Un saludo.

(algún día, aun no se cuándo con certeza, iré a Binefar; aparte de Jesús con sus textos, y tú con tus fotos, otros parientes me hablan muy bien este pueblo...)