lunes, 14 de noviembre de 2011

ENGANCHADO

Ya ha pasado de MIL visitas este blog.

No sé cómo se cotizará el asunto, pero me parece que son escasas. Más que nada porque analizando los datos, es decir, sabiendo que cada vez que yo entro (aun activando eso para que no le contabilicen a uno sus propias entradas y salidas del blog) me pone una; sabiendo también que lo normal es que al resto de la gente, cada vez que entra y trastea le cuenta más de una; sospechando que hay gente que entra buscando otra cosa y se topa con esto (anda que no han entrado gente buscando “boda de la duquesa y Alfonso” y “entrada gratis para el hormiguero”); y muchas cosas más, pues al final nos quedamos ese puñadito de personas, que son pocos pero “jartibles”, y que hacen puntuar a diario con una media de unas 6-7 visitas al día. Que serán bastantes menos restando los casos anteriormente descritos.

Como decía, considero que son escasas, y ya que resulta que la blogueína discurre irremediablemente por mis venas; y me pide más. Y añadiendo esa vanidad de la que también habla Ridao, y que la albergo en lo más sucio de mi corazón. Pues he empezado a contarlo entre mis prójimos, conocidos, familiares… al objeto de subir la dosis.

No sé si subirán las visitas o se estancarán. Pero lo que está claro es que me he convertido en un adicto de la “blogocosa”.  Así he leído que denomina a este mundo uno de los responsables de hallarme con esta intoxicación sin vuelta atrás.

7 comentarios:

Teresa, la de la ventana dijo...

Jo. Me has emocionado. No en vano fui de las que dieron las primeras dosis gratis, y te empujó al consumo descaradamente...

No has hecho más que empezar, Paco. Vas a disfrutarlo mucho más, ya lo verás. Te lo dice una que dentro de poco cumplirá 9 añazos con la ventana abierta.

Jesús Miramón dijo...

Enhorabuena por esos primeros mil lectores, Paco, pero en mi opinión los lectores, sin restarles importancia, claro, de otro modo no escribiríamos un blog, son lo de menos a la hora de escribir. Lo de más, lo verdaderamente importante, es encontrar tu voz, la voz que te sirva para articular y expresar lo que deseas escribir y, de paso, comprender. Un abrazo.

Paco Principiante dijo...

Ole esos padrinos...

Teresa, 9 años metida en esto, ¿pero había entonces ordenadores? debiste ser de las primeritas en abrir un blog...

Jesús, desde luego, esto es como en los viajes, hay un viaje físico (por decirlo de alguna manera), y otro interior. Los dos son importantes y uno no existe sin el otro...

Gracias a ambos.

Silvia dijo...

Qué bueno. ¿Sabes una cosa? Como vi en tu perfil y en tu oferta 2x1 que llevabas poquito tiempo en esto, estuve a punto de preguntarte "sshhh, Paco Principiante, tú que lo tienes fresco, ¿esto mío es normal, este abrir compulsivo de la página de Blogger, esta ansia de contacto, este Yupii, cuando los comentarios llegan y las cifras de visitas se redondean, y el crujir de dientes?" Porque sin lectores, está claro, esto no tiene ni un cuarto de su gracia. Ahora me doy cuenta, pues, que mi enfermedad es común. Blogoína.Ole

Paco Principiante dijo...

Silvia, nos conoceremos en la clínica de desintoxicación. Para esto no hay metadona.
Gracias por tu comentario largo, me gustan tanto como a ti (o más).

Carlota dijo...

¡Por fin he conseguido la dirección de tu blog!
Me ha gustado mucho, aunque no te tenía por un filósofo, tío. Me han encantado las historias de P. y A.
Estoy deseando ver que más escribes

Paco Principiante dijo...

Bueno, sobrina, hoy te puedes acostar tranquila, que ya sabes algo nuevo.
Y también estoy deseando que me leas y que, de vez en cuando, comentes algo para ver que te ha parecido.

Bienvenida a este hormiguero y un beso.